Compró un inmueble en una tranquila localidad entrerriana pero vive una pesadilla
Carlos Pérez compró el inmueble hace siete años, pero ha tenido que lidiar con una serie de inconvenientes para validar la propiedad del mismo, tratando de evitar que la ocupe quien aduce haber adquirido el mismo derecho.Hace aproximadamente 7 años, Carlos Antonio Pérez adquirió un inmueble en la tranquila Villa Ángela (Estación Antelo), pero lejos de convertirse en su lugar de esparcimiento y descanso, últimamente ha tenido que lidiar con una serie de inconvenientes para validar la propiedad del mismo, tratando de evitar que la ocupe quien aduce haber adquirido el mismo derecho pero no estaría en condiciones de probarlo.
Pérez contó sobre los problemas que atraviesa, y que lo llevaron a radicar una denuncia, ya que ha llegado a cambiar hasta cuatro veces el candado para evitar que ingresen la vivienda del lote en cuestión. Un terreno que, tras un litigio, le había sido entregada efectivamente por el oficial de Justicia el pasado 17 de julio.
Recientemente Pérez tomó la drástica decisión de desmantelar la propiedad, quitando techos y aberturas para dejar solamente las paredes. A la par, sacó los muebles y decidió incinerarlos. Todo pasó la última vez que llegó al lugar y se encontró con la puerta de frente atada con alambre, y adentro “defecaron y orinaron sobre el mobiliario, todos los muebles, mesa, colchón, ropero, bacha de la pileta de la cocina y demás partes de la vivienda”. Así consta en la denuncia, donde se pone de relieve que al momento de hacer esto llegó la mujer, que no reconoce el derecho de Pérez, junto al personal policial para intentar detenerlo.
Pérez afirma que esos muebles eran de su propiedad y que no les permitía ingresar a extraños a su lote, e hizo lo mismo con la dotación de bomberos que fue hasta ese predio, aunque aclara que les consultó si había algún riesgo de propagación del fuego, a lo que respondieron negativamente.
Tras esa determinación, comentó otro episodio protagonizado por esta mujer junto a tres hombres de la zona, quienes llegaron en un vehículo a otra de sus viviendas para “amenazarlo”, ocasión en que le advirtieron que se cuidara dónde andaba, “y que me iban a prender fuego la casa, además de insultos hacia mi persona”. También ha sido objeto de escraches en redes sociales, “me trataron hasta de pedófilo”, amplió.
Fuente: EL ONCE




